josefina ludmer extiende su análisis a trabajos de garramuño, kamenszain, cristoff, aira y tellas, para seguir pensando la literatura después de la autonomía en una segunda versión del texto que hace ya algunos meses provocara debates, lecturas e intervenciones suficientes como para instalar de una vez la discusión sobre la autonomía y su declive (o no), en la agenda de la crítica latinoamericana.
entonces,
literaturas postautónomas 2.0 aquí.
Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamos públicos.
corresponde onomatopeya: ja.
lo citado arriba es casi lo primero que afirman un libro y sus dueños sobre sí mismos y sus derechos (¿no hay algo de cierta ingenuidad en aquello de “bajo las sanciones establecidas por las leyes?”. lo pueril y poco creible a esta altura es la amenaza sin filo de las leyes). ja. esa legalidad está desbordada hace ya tiempo: hace agua por todos los costados. loescrito, que lee leyes al pie de la letra y sabe de su ambigüedad, es una gota más de ese desborde.
ensayos
productos en estado permanente de terminación. siempre expuestos a error, reescritura, corrección. y también: “ensayos” son a “libros” lo que “nouvelles” son a “novelas”. constituidos en el mismo gesto por las tres dimensiones de la conciencia histórica: pasado, presente y futuro.
libros
condensación. velocidades tan multiformes que consiguen encontrar, una vez, freno. punto de encuentro de intensidades en el largo aliento. puro pasado, pero abierto, como todo lo fijado.